Larrañaga afirmó que el etiquetado frontal de advertencia ha dado resultados positivos desde su implementación en 2020
Ciudad de México.- La Alianza por la Salud Alimentaria en México hizo este martes un llamado a la ciudadanía a participar en una consulta pública para fortalecer el etiquetado frontal de alimentos y bebidas, al advertir que persisten malas prácticas por parte de grandes empresas que dificultan el acceso a información clara y legible para los consumidores.
La consulta, abierta hasta el 2 de febrero, surge en el marco del proceso de revisión de la Norma Oficial Mexicana 51 (NOM-051), vigente desde 2020 y cuyo periodo consultivo fue anunciado en diciembre pasado por la Secretaría de Economía (SE).
En una conferencia de prensa en la capital mexicana, especialistas enfatizaron la necesidad de endurecer la normativa para corregir "áreas grises" del etiquetado actual, como la falta de alertas en productos con altos contenidos de grasas saturadas o sodio.
"Estamos viendo estas áreas grises y las autoridades tienen la responsabilidad de mejorar las regulaciones para extender esta protección", expuso Ana Larrañaga, integrante de la organización El Poder del Consumidor.
Larrañaga afirmó que el etiquetado frontal de advertencia ha dado resultados positivos desde su implementación en 2020, pero consideró que su impacto se ha visto limitado por malas prácticas de algunas de las principales empresas refresqueras y de alimentos ultraprocesados.
Explicó que la alianza ha observado que "las industrias más grandes y poderosas a nivel global" han recurrido a estrategias para ocultar o dificultar la lectura de la información nutrimental con "letras diminutas", y señaló que la normativa vigente establece que los datos deben ser "claros y legibles".
Además, destacó la necesidad de incluir advertencias sobre colorantes en alimentos, ya que estudios han vinculado su consumo con efectos adversos en las infancias, como problemas de atención e hiperactividad.
También advirtió de la ausencia de información clara sobre la presencia de organismos genéticamente modificados, pese a que la legislación contempla el derecho a conocer este dato.
Por su parte, Javier Zúñiga, de El Poder del Consumidor, detalló que la consulta pública estará abierta hasta el 2 de febrero y que la ciudadanía puede participar a través del sitio etiquetadosclaros.org/consultapublica, mediante un formulario para enviar comentarios a las autoridades.
"Es fundamental la participación ciudadana para que las mejoras sean incluidas en este periodo de modificación o en el Programa Nacional de Infraestructura del 2026", aseveró.
Finalmente, Doré Castillo, de Salud Crítica, sostuvo que el etiquetado frontal “funciona y puede funcionar aún más” si se fortalece, aunque advirtió que ha enfrentado un intenso cabildeo por parte de la industria.
Añadió que, aunque todavía no se observa una disminución significativa en los índices de obesidad, el etiquetado ha creado una herramienta inédita de protección para la niñez, especialmente al complementarse con otras políticas como la prohibición de venta de productos ultraprocesados en escuelas.
Entre los principales efectos positivos de la NOM-051, los especialistas destacaron que el 74% de la población la aprueba, con una reducción promedio estimada de 120 calorías diarias por persona y niveles de comprensión del sistema de sellos cercanos al 80%.